Bidobido.com: La idea
Por Oscar el 16.Sep.2009
Vamos a empezar una serie de meta-artículos intentando explicar distintos aspectos relacionados con esta nueva aventura llamada Bidobido.
Muchos proyectos tienen un despertar común, una idea, un folio en blanco y bastantes horas tratanto de mejorar esa locura inicial a base de borrones de tinta. Hemos pasado por varias fases hasta llegar a lo que hoy es Bidobido, en esta entrada las enumeraremos muy por encima aunque me gustaría poder detallar cada una de las fases en un artículo específico -tiempo al tiempo-, pero empecemos por el principio:
- La idea
- Equipo y herramientas de desarrollo
- La maqueta
- Framework de desarrollo
- Las agencias de transportes
- Ocio y brainstorming
- Protocolo seguro SSL
- TPV, pagos y micropagos
- Marketing, marca de empresa
- Socialización (API, feed, facebook, twitter, delicious...)
- Internacionalización
- Mejoras y más mejoras
La idea
El desarrollo de una plataforma como Bidobido no dista de cualquier otra iniciativa nacida para alojarse en Internet. Hay que tener muy clara la idea de lo que se pretende desarrollar y reunir los suficientes recursos como para hacerlo realidad con la mayor calidad posible.
En este caso la idea estuvo muy definida desde el principio, se trataba de crear un producto capaz de fomentar el comercio electrónico seguro en la sociedad, tratando de mejorar lo existente siempre desde el punto de vista del usuario final.
Los términos que más se han usado -y todavía resuenan por las paredes de la oficina- son compra, venta y envío, las tres acciones principales de Bidobido. Esa ha sido siempre la base del proyecto.
Un portal de compra-venta en el que cualquier usuario podría ejercer el rol que más le interese, comprador o vendedor. También se podría servir de la logística integrada para enviar un paquete de un sitio a otro -sin compra de por medio- con la mejor relación celeridad/precio posible.
Por otro lado había -hay- que educar al usuario final puesto que el comercio electrónico a día de hoy está muy ligado a fraudes, timos y engaños. Nuestra idea debía llevar ese plus de seguridad y confianza que la hiciera desmarcarse de los estereotipos existentes. Es ahí cuando se piensa en un sistema de intermediación que garantiza la transacción tanto al comprador como al vendedor.
Con esta base, toneladas de ilusión y miles de adornos en forma de ideas comienzan a forjarse los cimientos de esta aventura hace poco más de un año.

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